{"id":134,"date":"2021-04-20T23:36:59","date_gmt":"2021-04-20T23:36:59","guid":{"rendered":"https:\/\/lbpost.com\/espanol\/?p=148"},"modified":"2021-04-20T23:57:46","modified_gmt":"2021-04-20T23:57:46","slug":"ninos-migrantes-llegaran-pronto-a-long-beach-de-que-estan-huyendo-aqui-esta-el-viaje-de-un-adolescente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lbpost.com\/espanol\/news\/ninos-migrantes-llegaran-pronto-a-long-beach-de-que-estan-huyendo-aqui-esta-el-viaje-de-un-adolescente","title":{"rendered":"Ni\u00f1os migrantes llegar\u00e1n pronto a Long Beach. \u00bfDe qu\u00e9 est\u00e1n huyendo? Aqu\u00ed est\u00e1 el viaje de un adolescente"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/lbpost.com\/news\/migrant-kids-convention-center-long-beach-guatemala-charlee-hernandez\"><em>Read this story in English<\/em><\/a><\/p>\n<p>Charlee Hern\u00e1ndez ten\u00eda 17 a\u00f1os cuando decidi\u00f3 que no ten\u00eda otra opci\u00f3n m\u00e1s que dejar su casa.<\/p>\n<p>Aunque estaba viviendo en un vecindario costero y comparativamente de clase media en un Guatemala econ\u00f3micamente devastada, Hern\u00e1ndez sinti\u00f3 que no ten\u00eda un futuro. Tampoco ten\u00eda padre ni madre: su padre se fue antes de que \u00e9l naciera y su madre viaj\u00f3 a los Estados Unidos cuando \u00e9l ten\u00eda 6 a\u00f1os para tratar de encontrar un trabajo y enviar dinero a su familia.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s, las pandillas locales, llamaron las maras, estaban respirando en el cuello de Hern\u00e1ndez. Quer\u00edan meterlo en el tr\u00e1fico de armas y el contrabando de drogas. \u00c9l se neg\u00f3 repetidamente.<\/p>\n<p>&#8220;Me dije a m\u00ed mismo, si hago esto, no podr\u00e9 vivir la vida que quiero&#8221;, dijo Hern\u00e1ndez. &#8220;No volver\u00e9 a ver a mi mam\u00e1&#8221;.<\/p>\n<p>Pero las maras no lo soltaron f\u00e1cilmente. Comenzaron a seguir a Hern\u00e1ndez. Un d\u00eda, de camino a la escuela, lo sacaron de la bicicleta, lo golpearon y le robaron la bicicleta. Los asaltos se hicieron m\u00e1s frecuentes y, finalmente, dijo Hern\u00e1ndez, lo amenazaron con matarlo si no hac\u00eda lo que dec\u00edan.<\/p>\n<p>Sinti\u00e9ndose desesperado, Hern\u00e1ndez dijo que tuvo que huir de Guatemala en el verano de 2017 con la esperanza de poder encontrar refugio en los Estados Unidos con su madre.<\/p>\n<p>\u201cAntes de que realmente pudieran lastimarme, me fui\u201d, dijo Hern\u00e1ndez.<\/p>\n<figure id=\"attachment_10000042585\" aria-describedby=\"caption-attachment-10000042585\" style=\"width: 1054px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-10000042585 size-large\" src=\"https:\/\/img.lbpost.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/19094444\/IMG_1529-1054x1024.jpeg\" alt=\"\" width=\"1054\" height=\"1024\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-10000042585\" class=\"wp-caption-text\">Charlee Hernandez in his home country of Guatemala in 2017, the same year he left to find asylum in the U.S. He was 17 years old. Courtesy photo Charlee Hernandez.\/ Charlee Hern\u00e1ndez en su pa\u00eds de origen, Guatemala, en 2017, el mismo a\u00f1o en que se fue a buscar asilo en Estados Unidos. Ten\u00eda 17 a\u00f1os. Foto cortes\u00eda de Charlee Hernandez.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Durante tres meses, Hern\u00e1ndez camin\u00f3 por Guatemala y finalmente por M\u00e9xico, mayormente solo a pie. Pag\u00f3 a dos oficiales para que lo dejaran pasar por la frontera entre Guatemala y M\u00e9xico. El costo fue de solo 100 quetzales guatemaltecos, menos de $13. Pasaba las noches durmiendo en las calles fr\u00edas y pasaba d\u00edas sin comida ni agua mientras caminaba bajo del c\u00e1lido sol tropical.<\/p>\n<p>A fines de septiembre, Hern\u00e1ndez evadi\u00f3 a las autoridades mexicanas corriendo por un barranco de tierra y un arroyo hacia los Estados Unidos. Una vez en el suelo estadounidense, fue detenido por oficiales de inmigraci\u00f3n estadounidenses. Este fue su plan desde el principio: ser capturado y pedir asilo para que pueda ser relevado de las pandillas y la pobreza que lo hab\u00edan llevado a cruzar la frontera.<\/p>\n<p>Hern\u00e1ndez dijo que hubo una sensaci\u00f3n de alivio cuando pis\u00f3 el suelo estadounidense.<\/p>\n<p>&#8220;Sent\u00ed que todo este peso se me quit\u00f3 de los hombros&#8221;, dijo Hern\u00e1ndez.<\/p>\n<p>Los expertos dicen que la experiencia de Hern\u00e1ndez es similar a la de muchos ni\u00f1os que ahora llegan a la frontera entre los Estados Unidos y M\u00e9xico en n\u00fameros r\u00e9cord, cientos de los cuales pronto ser\u00e1n detenidos en el Centro de Convenciones de Long Beach, donde la ciudad se ofreci\u00f3 como voluntario para permitir que el gobierno federal se convierta en un refugio los pr\u00f3ximos d\u00edas.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de las pandillas y la pobreza, muchas personas han sido desplazadas a lo largo de los a\u00f1os en Centroam\u00e9rica como resultado de la explotaci\u00f3n econ\u00f3mica de gobiernos extranjeros, seg\u00fan Lauren Heidbrink, experta en migraciones centroamericanas y profesora de la universidad estatal de Long Beach. Durante d\u00e9cadas, los acuerdos comerciales injustos y los conflictos armados han desestabilizado la regi\u00f3n, dijo Heidbrink.<\/p>\n<p>Los menores guatemaltecos con los que ella ha trabajado comparten antecedentes similares con Hern\u00e1ndez: enfrentaron la desesperaci\u00f3n econ\u00f3mica y las amenazas del crimen organizado. Cat\u00e1strofes ambientales como los huracanes recientes han debilitado a\u00fan m\u00e1s a las comunidades fr\u00e1giles, lo que ha llevado a las familias a empacar y marcharse, obligando a ni\u00f1os como Hern\u00e1ndez a afrontar el viaje por su cuenta.<\/p>\n<p>Esas presiones han llegado a un punto cr\u00edtico recientemente en la frontera, donde el n\u00famero de personas que buscan asilo, especialmente ni\u00f1os, ha alcanzado m\u00e1ximos hist\u00f3ricos.<\/p>\n<p>En marzo, los agentes de la Patrulla Fronteriza de los Estados Unidos se encontraron con 84,934 ciudadanos de Honduras, Guatemala y El Salvador en la frontera, 15,843 de ellos menores no acompa\u00f1ados, la mayor cantidad jam\u00e1s obtenida.<\/p>\n<figure id=\"attachment_10000042675\" aria-describedby=\"caption-attachment-10000042675\" style=\"width: 1000px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-10000042675\" src=\"https:\/\/img.lbpost.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/20095213\/Journey-2.png\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"600\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-10000042675\" class=\"wp-caption-text\">Charlee Hernandez\u2019s journey took him from his hometown in Escuintla in Guatemala to Gracias a Dios, through Mexico and eventually to El Paso, Texas. Graphic by Valerie Osier. \/ El viaje de Charlee Hern\u00e1ndez lo llev\u00f3 desde su ciudad natal en Escuintla en Guatemala a Gracias a Dios, a trav\u00e9s de M\u00e9xico y finalmente a El Paso, Texas. Gr\u00e1fico por Valerie Osier.<\/figcaption><\/figure>\n<h4>Problema global<\/h4>\n<p>Heidbrink cree que la reciente afluencia de refugiados es una crisis humanitaria formulada por pol\u00edticas que abarca m\u00faltiples administraciones. Usando una justificaci\u00f3n relacionada con la pandemia, la administraci\u00f3n del presidente Donald Trump hab\u00eda estado expulsando r\u00e1pidamente a las familias que buscaban refugio sin dejarlas pasar por el proceso de asilo. La medida fue recibida con cr\u00edticas, y aunque el presidente Joe Biden ha mantenido esa pol\u00edtica, argumentando que previene las infecciones por COVID-19, ha relajado la &#8220;pol\u00edtica de permanencia en M\u00e9xico&#8221; de la administraci\u00f3n anterior, que oblig\u00f3 a los solicitantes de asilo a esperar al otro lado de la frontera mientras buscaban una audiencia. Bajo Biden, la mayor\u00eda de los ni\u00f1os no acompa\u00f1ados ya no son rechazados en la frontera.<\/p>\n<p>Eso significa que la gran cantidad de ni\u00f1os que llegan de Honduras, Guatemala y El Salvador deben ser transferidos para la custodia de la Patrulla Fronteriza y la Oficina de Reasentamiento de Refugiados dentro de las 72 horas, creando una demanda de m\u00e1s espacio en instalaciones como la propuesta para Long Beach. Las posibilidades de que los ni\u00f1os obtengan asilo son mucho mayores que las de un adulto, por lo que las familias est\u00e1n tomando decisiones desgarradoras de enviar a sus hijos antes que ellos, dijo Heidbrink.<\/p>\n<p>Muchas personas ven esta afluencia de refugiados como un problema exclusivamente estadounidense, pero la investigaci\u00f3n muestra que los Estados Unidos no est\u00e1 solo, dijo Heidbrink.<\/p>\n<p>Por ejemplo, la agitaci\u00f3n pol\u00edtica en Venezuela provoc\u00f3 un \u00e9xodo masivo de refugiados para huir a la vecina Colombia en Sudamericana. Y en los \u00faltimos a\u00f1os, Per\u00fa ha sido identificado como el principal destino de los solicitantes de asilo per c\u00e1pita que llegan a sus fronteras. Estados Unidos ocupa el quinto lugar. En Europa, pa\u00edses como Alemania y Francia han acogido a refugiados en busca de asilo de la guerra civil de siria.<\/p>\n<p>&#8220;Creo que simplemente no estamos mirando y estamos asumiendo que no est\u00e1n migrando a otro lugar&#8221;, dijo Heidbrink en ingl\u00e9s. &#8220;Pero si miras los datos, lo son&#8221;.<\/p>\n<p>Independientemente, para ayudar con el repentino aumento de solicitantes de asilo en los EE. UU., el gobierno federal ya ha utilizado los centros de convenciones en Dallas y San Diego para retener a los ni\u00f1os temporalmente, liberando espacio en los centros de detenci\u00f3n superpoblados en la frontera.<\/p>\n<p>Los funcionarios de Long Beach dicen que el refugio planeado para el Centro de Convenciones de Long Beach acomodar\u00e1 hasta 1,000 ni\u00f1os, algunos de tan solo 3 a\u00f1os, hasta que se re\u00fanan con familiares o patrocinadores que ya vivan en los EE. UU.<\/p>\n<p>A\u00fan no est\u00e1 del todo claro c\u00f3mo se ver\u00e1 el refugio del Centro de Convenciones. Los funcionarios de la ciudad han dicho que est\u00e1 programado para abrir esta semana, pero a\u00fan no se han revelado muchos detalles de c\u00f3mo funcionar\u00e1.<\/p>\n<p>Sin embargo, la historia de Hern\u00e1ndez da una idea de lo que probablemente ven algunos ni\u00f1os en su camino a trav\u00e9s de un centro de detenci\u00f3n de este tipo.<\/p>\n<h4>Buscando asilo<\/h4>\n<p>Cuando lleg\u00f3 a la frontera de los Estados Unidos, Hern\u00e1ndez recuerda haber levantado las manos con calma y caminar hacia los agentes de la Patrulla Fronteriza.<\/p>\n<p>Los agentes lo interrogaron y le pidieron que se quitara los zapatos y el cintur\u00f3n. Lo registraron mientras le preguntaban de d\u00f3nde ven\u00eda.<\/p>\n<p>\u201cLes dije que quer\u00eda cruzar porque quiero ir a ver a mi mam\u00e1\u201d, dijo Hern\u00e1ndez. Dijo que permaneci\u00f3 tranquilo todo el tiempo y respondi\u00f3 todas las preguntas con sinceridad. Hern\u00e1ndez dijo que el oficial que lo detuvo lo trat\u00f3 relativamente bien.<\/p>\n<p>Luego de ser registrado, Hern\u00e1ndez fue detenido en una patrulla, hasta que lleg\u00f3 otro veh\u00edculo para llev\u00e1rselo.<\/p>\n<p>A Hern\u00e1ndez lo llevaron a un lugar que ten\u00eda un cuarto fr\u00edo. Mientras estaba sentado all\u00ed temblando, los oficiales le preguntaron si hab\u00eda comido algo. Hern\u00e1ndez neg\u00f3 con la cabeza y los oficiales le trajeron un burrito para microondas, los que Hern\u00e1ndez ve ahora en las tiendas de conveniencia de las estaciones de servicio.<\/p>\n<p>Hab\u00eda un mont\u00f3n de chaquetas sucias en la g\u00e9lida habitaci\u00f3n en la que se encontraba, algunas ten\u00edan un olor extra\u00f1o, pero la temperatura era tan baja y \u00e9l todav\u00eda estaba mojado por el arroyo\u00a0que cruz\u00f3 ese mismo d\u00eda, que Hern\u00e1ndez agarr\u00f3 uno de los chaquetas y se envolvi\u00f3 en ella.<\/p>\n<p>El cuarto fr\u00edo era una sala de interrogatorios. Una vez m\u00e1s, los agentes le hicieron preguntas sobre su destino y de d\u00f3nde ven\u00eda. Tomaron videos y fotos del interrogatorio. Aunque estaba temblando, Hern\u00e1ndez dijo que mantuvo la calma y respondi\u00f3 las preguntas con sinceridad.<\/p>\n<p>M\u00e1s tarde esa noche, lo llevaron a un segundo lugar. Esta vez, Hern\u00e1ndez not\u00f3 que el lugar no ten\u00eda detenidos adultos, solo ni\u00f1os de su edad. Las luces del techo siempre estaban encendidas y brillaban intensamente, por lo que no pod\u00eda saber si era de d\u00eda o de noche.<\/p>\n<p>\u201cEra un lugar donde se pierde la noci\u00f3n del tiempo\u201d, dijo Hern\u00e1ndez. \u201cLa \u00fanica forma de saber la hora fue a trav\u00e9s de la comida que se le dio. El desayuno significaba ma\u00f1ana, el almuerzo significaba mediod\u00eda y la cena significaba noche&#8221;.<\/p>\n<p>Con base en este recuerdo, Hern\u00e1ndez dijo que estuvo all\u00ed durante tres d\u00edas. En la ma\u00f1ana del tercer d\u00eda, los agentes recogieron a un grupo de ni\u00f1os que se alojaban all\u00ed, incluido Hern\u00e1ndez, y los trasladaron a un aeropuerto.<\/p>\n<p>Dos trabajadores sociales, que fueron asignados para reunir a Hern\u00e1ndez con su madre, lo siguieron y lo escoltaron hasta un avi\u00f3n. Fue trasladado a un tercer centro, esta vez en Houston. Le dijeron que iba a un lugar donde hab\u00eda m\u00e1s ni\u00f1os de su edad.<\/p>\n<p>Cuando lleg\u00f3 al centro de Houston, Hern\u00e1ndez dijo que las condiciones que experiment\u00f3 no eran malas.<\/p>\n<p>&#8220;No tuve ning\u00fan problema&#8221;, dijo Hern\u00e1ndez.<\/p>\n<p>En el interior, los trabajadores ense\u00f1aron clases de ingl\u00e9s a los ni\u00f1os y los guiaron a trav\u00e9s de unos ejercicios en grupo. Despu\u00e9s del almuerzo, los ni\u00f1os fueron llevados a una gran sala donde pod\u00edan jugar.<\/p>\n<p>Todos eran menores, dijo Hern\u00e1ndez, de entre 15 y 17 a\u00f1os. Permaneci\u00f3 en este centro durante 21 d\u00edas mientras esperaba que un patrocinador firmara su liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hern\u00e1ndez record\u00f3 el \u00faltimo d\u00eda que estuvo all\u00ed cuando una mujer pidi\u00f3 a verlo. Lo acompa\u00f1aron a una oficina donde ella le pregunt\u00f3 si sab\u00eda por qu\u00e9 lo llamaron.<\/p>\n<p>Hern\u00e1ndez dijo que sospechaba que eran buenas noticias y que su patrocinador hab\u00eda pedido su liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La mujer asinti\u00f3. Ella le dijo que estaba programado para irse a la ma\u00f1ana siguiente.<\/p>\n<p>\u201cMe sent\u00ed como el ni\u00f1o m\u00e1s feliz del mundo y comenc\u00e9 a llorar\u201d, dijo Hern\u00e1ndez. \u201cPodr\u00eda lograr mis sue\u00f1os. No pod\u00eda creerlo &#8220;.<\/p>\n<figure id=\"attachment_10000042584\" aria-describedby=\"caption-attachment-10000042584\" style=\"width: 2560px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-10000042584\" src=\"https:\/\/img.lbpost.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/19093152\/DSC_2470-scaled.jpg\" alt=\"\" width=\"2560\" height=\"1752\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-10000042584\" class=\"wp-caption-text\">Charlee Hernandez, 21, made the journey from his home country Guatemala to the U.S. when he was 17 to seek asylum and reunite with his mother who fled the country when he was 6. Photo by Sebastian Echeverry April 18, 2021.\/ Charlee Hern\u00e1ndez, de 21 a\u00f1os, hizo el viaje desde su pa\u00eds natal, Guatemala, a los Estados Unidos cuando ten\u00eda 17 a\u00f1os para buscar asilo y reunirse con su madre, quien huy\u00f3 del pa\u00eds cuando \u00e9l ten\u00eda 6 a\u00f1os. Foto por Sebastian Echeverry 18 de abril de 2021.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Un amigo de la familia con ciudadan\u00eda estadounidense se hab\u00eda ofrecido como voluntario para patrocinar a Hern\u00e1ndez. Despu\u00e9s de su liberaci\u00f3n, a Hern\u00e1ndez se le permiti\u00f3 viajar a Los \u00c1ngeles donde su madre lo estaba esperando.<\/p>\n<p>Cuando Hern\u00e1ndez aterriz\u00f3 en Los \u00c1ngeles y vio a su madre por primera vez en 11 a\u00f1os, un torrente de emociones se apoder\u00f3 de ellos dos. Hern\u00e1ndez dijo que corri\u00f3 a los brazos de su madre y cuando se abrazaron, los dos comenzaron a llorar.<\/p>\n<p>\u201cEstaba tan feliz de verme, me abraz\u00f3 y los dos lloramos\u201d, dijo Hern\u00e1ndez. &#8220;Dej\u00f3 a un peque\u00f1o de 6 a\u00f1os en casa y ahora lo vio a los 17. Fue muy emocional&#8221;.<\/p>\n<p>Hern\u00e1ndez ha vivido en Los \u00c1ngeles durante cuatro a\u00f1os. El joven de 21 a\u00f1os obtuvo un certificado de finalizaci\u00f3n de las clases de ingl\u00e9s y planea asistir a la universidad en el futuro. En 2020, un juez le otorg\u00f3 a Hern\u00e1ndez un permiso de trabajo y actualmente trabaja en la fabricaci\u00f3n de piezas para camiones loncheras.<\/p>\n<p>Su madre sigue siendo indocumentada, pero Hern\u00e1ndez cree que su caso de solicitud de asilo terminar\u00e1 cuando obtenga su residencia con \u00e9xito. Su pr\u00f3xima audiencia judicial est\u00e1 programada para 2022.<\/p>\n<p>Hern\u00e1ndez dijo que agradece a Dios todos los d\u00edas por protegerlo en su viaje fuera de Guatemala. Sab\u00eda que era peligroso, pero las condiciones en Guatemala no mejoraban, y sin que su madre estuviera all\u00ed para guiarlo y apoyarlo, sinti\u00f3 que venir a los Estados Unidos era la \u00fanica opci\u00f3n que le quedaba.<\/p>\n<p>Muchos de los que emprenden el viaje no lo logran. En 2017, el mismo a\u00f1o en que Hern\u00e1ndez lleg\u00f3 a los EE. UU., Aduanas y Protecci\u00f3n Fronteriza inform\u00f3 que 7,216 personas hab\u00edan muerto tratando de cruzar la frontera desde 1998.<\/p>\n<p>\u201cPor eso lo llamamos el sue\u00f1o americano\u201d, dijo Hern\u00e1ndez, \u201cporque hay que sufrir para llegar a este destino. Si alguien quiere algo que valga la pena, siempre te va a costar&#8221;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La historia de Charlee Hernandez da una idea de lo que probablemente experimentaron algunos ni\u00f1os antes de llegar al Centro de Convenciones de Long Beach.<\/p>\n","protected":false},"author":272,"featured_media":2111,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"newspack_sponsor_sponsorship_scope":"","newspack_sponsor_native_byline_display":"inherit","newspack_sponsor_native_category_display":"inherit","newspack_sponsor_underwriter_style":"inherit","newspack_sponsor_underwriter_placement":"inherit","inline_featured_image":false,"newspack_ads_suppress_ads":false,"_":"","_author_alias":"","cap-aim":"","cap-description":"","cap-display_name":"","cap-first_name":"","cap-jabber":"","cap-last_name":"","cap-linked_account":"","cap-newspack_employer":"","cap-newspack_job_title":"","cap-newspack_phone_number":"","cap-newspack_role":"","cap-user_email":"","cap-user_login":"","cap-website":"","cap-yahooim":"","newspack_article_summary":"","newspack_email_html":"","newspack_email_type":"","newspack_featured_image_position":"","newspack_hide_page_title":"","newspack_hide_updated_date":false,"newspack_popups_has_disabled_popups":"","newspack_post_subtitle":"","newspack_show_share_buttons":"","newspack_sponsor_byline_prefix":"","newspack_sponsor_disclaimer_override":"","newspack_sponsor_flag_override":"","newspack_sponsor_only_direct":"","newspack_sponsor_url":"","newspack_article_summary_title":"Overview:","newspack_show_updated_date":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[5,51],"newspack_spnsrs_tax":[],"coauthors":[13],"class_list":["post-134","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-news","tag-_spanish","tag-inmigracion","entry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/lbpost.com\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/134","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/lbpost.com\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/lbpost.com\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lbpost.com\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/users\/272"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lbpost.com\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=134"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/lbpost.com\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/134\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":125,"href":"https:\/\/lbpost.com\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/134\/revisions\/125"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lbpost.com\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2111"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/lbpost.com\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=134"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/lbpost.com\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=134"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/lbpost.com\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=134"},{"taxonomy":"newspack_spnsrs_tax","embeddable":true,"href":"https:\/\/lbpost.com\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/newspack_spnsrs_tax?post=134"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/lbpost.com\/espanol\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=134"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}