Newsom señala que habrá más protecciones para los trabajadores esenciales, incluyendo habitaciones de hotel para trabajadores agrícolas

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por Barbara Feder Ostrov, CalMatters

Dado que los casos de COVID-19 en California superaron los 435,000 la semana pasada, el Gob. Gavin Newsom anunció más protecciones para los trabajadores esenciales del estado, que incluyen a los trabajadores agrícolas, conductores de camiones, trabajadores de la construcción y empleados de supermercados. Pero él dio pocos detalles específicos y dijo que habrá más información en las próximas semanas.

Él observó durante su conferencia de prensa virtual diaria que los trabajadores esenciales de California son desproporcionadamente latinos y están desproporcionadamente afectados por COVID-19. Los latinos representan aproximadamente el 55 por ciento de los casos de COVID-19 del estado, a pesar de que constituyen aproximadamente el 39 por ciento de la población.

“La extinción de COVID-19 depende de nuestra habilidad para mantener a salvo a nuestros trabajadores esenciales,” dijo Newsom. “Es allí donde estamos viendo la propagación”.

Dado que la mayoría de las escuelas no pueden reabrir este otoño y que los nuevos casos diarios de COVID-19 superaron los 12,000 en dos días diferentes esta semana, Newsom ha sido duramente criticado debido a su respuesta a la pandemia, incluso con la crítica de haber abierto el estado demasiado pronto.  La “lista de observación” actualmente tiene 36 condados, que incluyen las regiones más densamente pobladas de California, con la actividad del virus que preocupa a los funcionarios de salud pública.

Newsom destacó un nuevo programa, Housing for the Harvest, que proveerá habitaciones de hotel para los trabajadores agrícolas que den positivo o que hayan estado expuestos al coronavirus, para que puedan aislarse de manera segura.

El programa, que principalmente dependerá de la ayuda de FEMA (Agencia Federal para el Manejo de Emergencias), primero se enfocará en las regiones de Central Valley, Central Coast e Imperial Valley, donde viven muchos trabajadores agrícolas inmigrantes en condiciones de hacinamiento e insalubres durante la temporada de cultivo. Los condados se encargarán de proporcionar asistencia adicional a estos trabajadores, incluyendo comidas y visitas de control.

Entre otros esfuerzos anunciados hoy se incluyen:

  • Una investigación más rápida y la vigilancia del cumplimiento de las empresas que no respetan las pautas estatales para proteger a sus empleados.
  • La expansión de la campaña de concientización pública del estado, que promueve el uso de mascarillas y otras medidas preventivas para los empleadores y los trabajadores.

Los trabajadores agrícolas inmigrantes de California corren particularmente un alto riesgo durante la pandemia, debido a que muchos deben amontonarse en habitaciones de moteles baratos o en otras viviendas precarias durante la temporada de cultivo.

Algunos condados, entre ellos Monterey, han desarrollado pactos para los agricultores para proteger mejor a sus trabajadores, incluyendo el lavado obligatorio de manos, mayor cantidad de baños y una mayor distancia entre los trabajadores en el campo.

Muchos trabajadores agrícolas se han enfermado a pesar de estas medidas.

Los datos obtenidos por el Instituto de Estudios Rurales de California muestran que desde el 30 de junio los trabajadores agrícolas del condado de Monterey eran tres veces más propensos a infectarse con el virus que los empleados no agrícolas.  A la fecha, 972 de los trabajadores agrícolas del condado han dado positivo para COVID-19.

En mayo, 44 empleados del centro de empaque de Calavo Growers en el condado de Ventura dieron positivo. En junio, en el condado hubo 188 agricultores más con resultado positivo en Oxnard. Los trabajadores — todos empleados temporarios traídos a los Estados Unidos con visas H-2A para afrontar la escasez de mano de obra local — dormían de a cinco por habitación en casas de trabajadores agrícolas.

Un brote similar está ocurriendo en Santa María, donde 57 empleados de la empresa de contratación laboral Alco Harvesting dieron positivo, según Jackie Ruiz, portavoz del Departamento de Salud Pública del Condado de Santa Bárbara.

Al menos 112 trabajadores y miembros de la familia en una planta de pistacho en San Joaquin Valley se han enfermado, lo que representa aproximadamente la quinta parte de los empleados de allí.   Los trabajadores declaran que su empleador, Primex Farms, no les dio el equipo de protección, les dijeron a los trabajadores infectados que mantengan la confidencialidad de sus diagnósticos y que debían renunciar si pedían permiso para cuarentena.

En Napa, al menos 30 trabajadores agrícolas que vivían en centros de alojamiento para trabajadores agrícolas dieron positivo.

“Sin una supervisión reglamentaria visible,  solo nos queda escuchar lo que directamente dicen los trabajadores,” escribió Noe Paramo, defensor de los trabajadores rurales y Joel Diringer, experto en la salud de los trabajadores rurales, en una reciente editorial de CalMatters. “Necesitamos proteger nuestra provisión de alimentos y a nuestros trabajadores agrícolas. Confiar que la industria de la agricultura de California de $50 mil millones implemente protecciones sin la supervisión del estado, con más de 1 millón de familias de trabajadores agrícolas en peligro, es insuficiente. Podemos y debemos hacerlo mejor”.

La periodista Jackie Botts de CalMatters contribuyó con esta noticia.

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