Lo que debe saber sobre la nueva ley estatal de reciclaje orgánico que entrará en vigencia en 2022

El Concejo Municipal de Long Beach dio la aprobación preliminar a una ordenanza que cambiará la forma en que se recolecta la basura en la ciudad en los próximos años.

Se espera que el programa aumente las facturas mensuales para los residentes de Long Beach y vendrá con algunos cambios importantes, en particular una tercera lata donde los residentes tendrán que clasificar los materiales orgánicos o enfrentar multas cada vez mayores a partir de 2024.

La nueva ordenanza hace que la ciudad cumpla con la ley estatal, que dice que cada ciudad necesita crear un programa de reciclaje orgánico donde cosas como recortes de jardín y restos de comida se desvíen a nuevas plantas de procesamiento para convertirlos en biocombustible en lugar de crear metano en los vertederos.

Long Beach, al igual que otras ciudades, no recibirá fondos del estado para implementar el programa y todavía está tratando de encontrar un sitio adecuado para transportar los desechos orgánicos para su procesamiento, lo que probablemente extenderá el cronograma para implementar el programa. La ciudad tiene hasta fines de 2023 para cumplir plenamente con la ley estatal.

Esto es lo que necesita saber:

¿Por qué Long Beach está haciendo esto?

El Proyecto de Ley del Senado 1383 se convirtió en ley en septiembre de 2016 y otorga a todas las ciudades del estado hasta enero de 2022 para establecer reglas para que los clientes residenciales y comerciales separen desechos como recortes de jardín, restos de comida, productos de papel y otros materiales orgánicos en contenedores separados.

El proyecto de ley es parte de un impulso de los funcionarios estatales para reducir las emisiones de metano de California en un 75% al ​​desviar los materiales orgánicos de los vertederos, con la donación de alimentos comestibles y el reciclaje de desechos comerciales y residenciales en combustible orgánico.

Las ciudades tenían hasta principios de 2022 para aprobar una ordenanza como primer paso hacia el cumplimiento, pero la ciudad aún podría estar a meses o años de implementarla.

Al aprobar la ordenanza el martes, Long Beach se protegió de ser multado por CalRecycle, la agencia estatal que supervisa el programa, por incumplimiento. Cualquier multa acumulada hasta el 2023 podría no aplicarse si la ciudad cumple completamente con la normativa dentro de ese año calendario.

¿Cómo me afectará esto?

Es probable que aumente su factura de la basura. La ciudad opera con un “costo de servicio”, lo que significa que cobra a los clientes en función de cuánto le cuesta a la ciudad brindar un servicio determinado. La ciudad tendrá que comprar decenas de miles de contenedores de basura nuevos y probablemente tendrá que comprar camiones nuevos y emplear más trabajadores de basura para asegurarse de que el material orgánico se lleve a los sitios de procesamiento.

Es probable que haya un cargo inicial por el contenedor (en este momento la ciudad cree que agregará solo un contenedor adicional) y su factura mensual de basura aumentará una vez que se establezca una tarifa y un programa. Esos detalles, incluido cuánto será el aumento mensual y cuándo comenzará, aún no han sido resueltos por la ciudad.

La ciudad deberá multar a las cuentas comerciales y residenciales que no cumplan con las normas por no separar los materiales orgánicos en el nuevo contenedor de material orgánico. La nueva ordenanza establece la primera multa en $50 y aumenta hasta $500 por una cuarta infracción y más.

Se pueden considerar varias cosas al emitir una multa, incluida la gravedad de la infracción, la capacidad de pago del infractor y si la infracción se debió a circunstancias fuera del control del titular de la cuenta.

Las multas para propiedades comerciales y residenciales no comenzarán hasta 2024.

¿Quién recibe la multa?

Esto será más fácil de resolver para las residencias unifamiliares porque la multa irá al dueño de la propiedad. Para los apartamentos y otras propiedades alquiladas, podría complicarse más. El titular de la cuenta con la ciudad podría ser multado, lo que en algunos casos podría significar la empresa administradora de la propiedad, el inquilino o el dueño de la propiedad, quien sea que esté pagando la factura.

Se pueden emitir multas como resultado de que la ciudad investigue las quejas de personas que no cumplen con la nueva ley de reciclaje orgánico, revisiones de rutas y un programa de inspección de la ciudad que podría incluir “monitoreo remoto” para las empresas. Eso podría incluir cámaras colocadas en botes de basura, pero la ciudad no ha determinado cómo se implementará su sistema de monitoreo remoto.

¿Puedo optar por no participar?

Probablemente la respuesta corta sea no.

El lenguaje de la ordenanza permitirá que ciertos propietarios de viviendas multifamiliares, comerciales y residenciales soliciten una exención para cumplir con parte o la totalidad del nuevo programa si pueden demostrar que carecen de espacio para un contenedor adicional.

Eso tendría que ser verificado por el personal de la ciudad o un ingeniero, transportista de basura o arquitecto con licencia. Este tipo de exención tendría que volver a verificarse cada cinco años. Un portavoz de Obras Públicas dijo que estas exenciones se otorgarían a discreción exclusiva de la ciudad y no se garantiza que se emitirán.

Actualmente, se desconoce cuántos hogares o negocios podrían calificar para esta exención.

Las cuentas comerciales pueden solicitar una exención si pueden demostrar que su producción de desechos orgánicos es inferior a 10-20 galones por semana, dependiendo de la cantidad de desechos sólidos producidos por la empresa por semana.

El compostaje es una opción para reducir la cantidad de desechos orgánicos producidos por un hogar o negocio, pero no los eximirá de tener que pagar por el servicio. El compostaje no tiene en cuenta otros elementos orgánicos como la carne, los huesos y el pan que deben reciclarse.

La inscripción en el programa será automática una vez que se establezca.

Traducido por Sebastian Echeverry

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Jason Ruiz covers City Hall and politics for the Long Beach Post.
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