La fábrica de flan del lado oeste se recupera de la pandemia con nuevos sabores

Si alguna vez ha disfrutado del flan de restaurantes locales como El Taco Loco # 3 en Magnolia Avenue, Los Tres Cochinitos en Wilmington o La Michoacana en Seventh Street, son creaciones de Daniel Gascón, de 58 años, propietario de Molto Buono Cheese Flan Factory en el oeste de Long Beach.

Ubicada en la Avenida Santa Fe cerca de la Calle Lincoln, la fábrica de flan ha existido durante 17 años, y Gascón está tratando de recuperarse de la pandemia con nuevos sabores de flan.

En total, hay siete opciones: queso tradicional, cajeta, coco, café de olla, mango, rompope y chocolate nuez. Los dos últimos son los inventos más recientes de Gascón desde la era de la pandemia, con la esperanza de atraer nuevos clientes.

Ya sea que te deleites con los pedacitos de coco en el fondo de su flan de coco o que su flan de choco nuez con sabor a nutella se derrita en tu boca, suave y cremoso podría describir mejor la textura. Son dulces, densos y sabrosos.

Siete sabores de flan envasados ​​descansan sobre una mesa dentro de la Molto Buono Cheese Flan Factory en el oeste de Long Beach el jueves 15 de julio de 2021. Choco nuez es la última creación de Daniel Gascón. Foto por Crystal Niebla.

Las palabras italianas, “molto buono”, en el nombre de la empresa se traducen como “muy bueno”, acreditando los gustos de los flanes. Pero es más que el uso del idioma rinde homenaje a las esposa de Gascón, Betty Riviello, quien tiene herencia italiana. Gascón, quien tiene herencia de Jalisco, también trabajó como director en una empresa italiana en México, agregó.

“Siempre ha sido un idioma que me ha llamado mucho la atención”, él dijo, y agregó que le gusta como se escucha el idioma.

Su negocio atiende a más de 100 taquerías, restaurantes, supermercados, heladerías y mini mercados, principalmente en todo el condado de Los Ángeles. Pero cuando la pandemia provocó el cierre de restaurantes, por extensión, Gascón también tuvo problemas. Sus ventas cayeron alrededor del 70%.

Dijo que sobrevivió a este golpe económico expandiendo los sabores y consiguiendo más clientes, pero esto no fue el primer obstáculo que enfrentó la empresa.

Riviello, su esposa, murió de cáncer de pulmón a los 52 años en 2015. Un año después, aún de luto por su esposa, Gascón dijo que se sintió tan afligido que tuvo un paro cardíaco durante tres minutos. Luego, los médicos le indujeron hipotermia para minimizar el daño al cerebro, ya que no estaba recibiendo suficiente oxígeno. Estuvo en una coma durante 15 días.

“Yo pienso que fue tristeza lo que hizo que mi corazón se detuviera”, él dijo. Gascón y Riviello iniciaron juntos el negocio del flan en 2004.

Cuando se despertó, comenzó la fisioterapia y en ese momento ya no podía dirigir la fábrica de flan.

Su hija Daniela Gascón Deason luchó con la ayuda de sus amigos para operar el negocio. No tenía idea de cómo hacerlo, pero intervino. Su padre era “el más fuerte” y estaba en peligro, dijo. Su único hermano no pudo ayudar porque vive fuera del país.

“Sentí que todo el peso estaba sobre mis hombros”, ella dijo en inglés.

Inmediatamente cuando Gascón fue autorizado a salir por los profesionales médicos, regresó a trabajar. Había tenido un trabajo técnico, pero lo dejó para dedicarse al 100% a la fábrica de flan desde la muerte de Riviello. Hoy en día, dijo que trabaja unas 12 horas al día.

En un día típico, se levanta a las 5:40 de la mañana y luego se va a comprar ingredientes frescos en el Restaurant Depot para su flan: leche condensada, leche evaporada, huevos, nuez, coco, cajeta, leche de coco, azúcar, color caramelo, color huevo y a veces vainilla. Sus otros dos empleados luego mezclan los ingredientes en una licuadora grande que se aparece como un cono y que se usa especialmente para el flan. Caramelizan azúcar en los contenedores de aluminio y los enfrían hasta que se ponen duros. Luego verterán la mezcla en los contenedores que son del tamaño de una taza.

Los restos de una mezcla de flan permanecen en el fondo de una licuadora grande en Molto Buono Cheese Flan Factory el jueves 15 de julio de 2021. Con un par de pies de altura, esta licuadora se usa especialmente para mezclar los ingredientes del flan. Foto por Crystal Niebla.

Gascón dijo que pasa gran parte de su día entregando flan a sus clientes en su SUV con el aire acondicionado en alto.

Cristian Magdaleno, hijo del dueño del Taco Loco # 3 en Magnolia Avenue cerca de 15th Street en el vecindario de Washington, dijo que Gascón ha entregado 50 flanes cada tres días al restaurante ya por varios años.

Su producto más vendido es el tradicional flan de queso, pero los favoritos personales de Magdaleno son los sabores de rompope y café.

“Es realmente fresco y la consistencia es la misma cada vez”, dijo Magdaleno en inglés.

Daniel Gascón, de 58 años, posa por una foto en Molto Buono Cheese Flan Factory que comparte con un negocio mexicano de comida para llevar en el oeste de Long Beach el jueves 15 de julio de 2021. Foto por Crystal Niebla.

Gascón dijo que vende en Long Beach, Wilmington, San Pedro, Harbor City, Torrance, Carson, Inglewood, Huntington Park, South Gate, Lynwood, Lakewood, Bellflower, Whittier, Downey, El Monte, Anaheim, Santa Ana y Los Ángeles. La fábrica de flan también ofrece catering, y cualquiera puede acercarse al negocio para comprarlos.

Gascón dijo que siempre está abierto a nuevos clientes, con la esperanza de crear también una línea de productos suaves para adultos mayores que tienen problemas para masticar. Y, naturalmente, quiere seguir creando nuevos sabores de flan.

“Si tu lo has probado el flan, es un producto diferente a todo lo que hay en los mercados, completamente diferente,” Gascón dijo. “Yo siempre he pensado que el éxito de los negocios depende de que los productos sean diferentes a todo de lo que hay en el mercado.”

La Molto Buono Cheese Flan Factory está ubicada en 3636 Santa Fe Ave.

Daniel Gascón sirve un flan de queso en un plato en Molto Buono Cheese Flan Factory el jueves 15 de julio de 2021. Foto por Crystal Niebla.

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Crystal Niebla is the West Long Beach reporter through the Report for America program. Philanthropic organizations pledged to cover the local donor portion of her grant-funded position with the Post. If you want to support Crystal's work, you can donate to her Report For America position at lbpost.com/support.
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